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viernes, 22 de mayo de 2015

Isabel Solé: Estrategias de lectura.


1-    Estrategia: Ayuda a regular las activi9dades en la vida de las personas, en la media en que su aplicación permite seleccionar, evaluar, persistir o abandonar determinadas acciones para llegar a conseguir la meta que se propone.

Son sospechas inteligentes, implican autodirección (la existencia de un objetivo y la conciencia de que existe) y autocontrol (la supervisión y evaluación de comportamiento de los objetivos que lo guían y la posibilidad de modificarlo cuando sea necesario).

 

2-    Para comprender antes de la lectura

Ideas Generales:

La principal idea general es la que se piensa acerca del la lectura.

Mencionaré algunos  aspectos que se deben tener en cuenta para una correcta enseñanza de estrategias de comprensión lectora:

ü  Leer es una actividad voluntaria y placentera, siempre hay que tener en cuenta eso. Las personas deben estar motivadas para aprender y enseñar a leer.

ü  La lectura debe ser valorada como un instrumento de aprendizaje, es difícil que alguien que no encuentre gusto por la lectura sepa transmitirlo a los demás.

ü  Es necesario aplicar diferentes modos en la lectura; oral, colectiva, individua y silenciosa, compartida, para lograr los objetivos que nos propongamos.

 

Motivado para la lectura:

Ninguna lectura puede iniciarse si no está motivado para ello. Es necesario saber qué debemos hacer; conocer los objetivos, sentirse capaz y pensar que podemos hacerlo, saber que tengo los recursos necesarios y que puedo pedir y recibir ayuda, y encontrar interesante lo que voy a hacer.

Los objetivos de la lectura (¿Para qué voy a leer?)

Los objetivos de la lectura determinan cómo se ubica un lector ante ella y cómo controla el alcance de dicho objetivo, es decir, la comprensión del texto.

Los objetivos que pueden plantearse los lectores frente a un texto pueden ser muy variados, por ejemplo: leer para obtener una información precisa, leer para aprender, leer para revisar un escrito propio, leer por placer, leer para practicar la lectura en voz alta, leer para darme cuenta de que se ha comprendido, entre otros.

Activar el conocimiento previo: ¿Qué sé yo acerca de este texto?

El tema de conocimiento previo es muy importante, ya que si no se poseyera un conocimiento relacionado no se podría entender, interpretar, criticar, utilizar, recordar, desechar, etc. Si ya se conoce todo lo anterior o se tiene un espíritu de sacrificio, la gracia no se basa en saber lo que dice el texto, sino en saber lo necesario para saber más a partir del texto. Cuando un escrito es conocido, el lector no tiene que hacer ningún esfuerzo para comprenderlo.

Establecer predicciones sobre el texto:

Para establecer predicciones nos basamos en los mismos aspectos del texto que hemos retenido: superestructura, título, ilustraciones, encabezamientos, etc., y en nuestra experiencias y conocimientos sobre lo que estos índices textuales nos dejan sospechar acerca del contenido del texto.

Podemos formular hipótesis y hacer predicciones aunque corremos riesgos, ya que no implican exactitud de lo predicho o formulado.

Promover las preguntas acerca del texto:

Las preguntas que se pueden sugerirse acerca de un texto guardan estrecha relación con las hipótesis que pueden generarse sobre él y viceversa. Es importante que se tenga en cuenta que las preguntas que puedan  generarse deben resultar acordes con el objetivo general que preside la lectura del texto.

Construyendo la compresión… durante la lectura

El proceso de lectura (¿Qué pasa cuando leemos?)

La lectura es un proceso de emisión y verificación de predicciones que conducen a la construcción de la comprensión del texto. Comprender un texto implica se capaz de establecer un resumen que produce de forma sucinta su significado global. Esto requiere diferenciar lo que constituye lo esencial del texto de lo que se puede considerar como secundario. Para que el lector comprenda lo que lee, es necesario que haga algunas predicciones ante el texto. Estas predicciones deben encontrar verificación en el texto. Cuando la encuentran se integran en los conocimientos del lector y se va produciendo la comprensión. Aunque sea a un nivel inconsciente, los lectores, a medida que leen, predicen, se plantean preguntas, recapitulan la información y la resumen. El proceso de lectura debe asegurar que el lector comprende los diversos textos. Es un proceso interno.

Estrategias a lo largo de la lectura: Tareas de lectura compartida

La lectura como actividad compartida aprende a utilizar toda una serie de estrategias que deberán formar parte del lector para que pueda utilizarlas de manera autónoma. Las tareas de lectura compartida deben ser consideradas para que los lectores comprendan y utilicen estrategias para comprender los textos.

Haciendo uso de lo aprendido. La lectura independiente

Cuando los lectores leen solos, ya sea con el objetivo de leer por placer o para realizar una tarea, deben poder utilizar las estrategias.

Este tipo de lectura, en la cual el propio lector impone su ritmo y “trata”  el texto para sus fines, actúa como una evaluación para practicar las estrategias. Éste es el tipo más verdadero de lectura (independiente) y debe ser fomentado.

Los errores y algunas de comprensión (No lo entiendo, ¿ahora qué hago?)

Los errores (falsas interpretaciones) y las lagunas en la comprensión (la sensación de no comprender), pueden ser un obstáculo en la lectura. Detectar los errores y las lagunas de comprensión  es solo un primer paso, una función del control que ejercemos sobre la comprensión. Para leer eficazmente se necesita saber qué hay que hacer una vez que se identifica el obstáculo, lo cual supone tomar decisiones importantes en el curso de la lectura. Por ejemplo, ante una palabra desconocida en el texto puedo; preguntar, analizar su familia, analizar su formación, analizar en el contexto en el que se encuentra o buscar en el diccionario. Luego que se identifica esa palabra, se pueden realizar inferencias. Hay tres tipos de inferencias:

v  Necesarias: Qué es lo que debo saber necesariamente.

v  De Cohesión: Reconocer la relación entre las palabras; quién es el sujeto tácito, a quien se refiere un pronombre o un sinónimo.

v  Elaborativas: Qué puedo inferir que no está escrito. Puede ser verdadero o no, es lo que imagino.

Después de la lectura: Seguir comprendiendo y aprendiendo

La idea principal

Es necesario distinguir el tema de la idea principal. El tema indica aquello sobre lo que se trata un texto, y puede expresarse mediante una palabra o un sintagma. Se accede a él respondiendo a la pregunta: ¿De qué se trata este texto?. La idea principal, informa el enunciado  (o enunciados) más importante que el escrito utiliza para explicar el tema. Puede estar explicita en el texto, y aparecer en cualquier lugar de él, o puede encontrarse implícita. Se expresa mediante una frase o simple o dos o más frases coordinadas, y proporciona mayor información, y distintas, de la que incluye el tema.

El resumen

Vinculada a las estrategias necesarias para determinar el tema de un texto, para generar o identificar su idea principal y sus detalles secundarios, podemos situar la elaboración de resúmenes.

Existen macroreglas que permiten elaborar el resumen y acceder a la macroestructura del texto (es la representación global del significado).

Se establecen cuatro macrorreglas que los lectores utilizan cuando intentan resumir un texto: omitir, seleccionar, generalizar y construir e integrar. Mediante las macroreglas de omisión y selección se suprime información que resulta obvia, redundante e innecesaria.

Cuando construimos o integramos, estamos elaborando una nueva información que sustituye a la anterior (aunque dicha información no suele estar en el texto).

Formular y responder preguntas:

Esta estrategia es muy utilizada es formal oral y escrita. Su uso requiere comprobar lo que se ha comprendido o lo que se recuerda respecto de un texto.

Enseñar al lector a formular y a responder preguntas acerca de un texto, es una estrategia esencial para una lectura activa. Tomando como base las clasificaciones existentes sobra las relaciones que se establecen entre las preguntas y repuestas que pueden suscitarse a partir de un texto pueden ser:

§  Preguntas de respuesta literal: preguntas cuya respuesta se encuentra literal y directamente en el texto.

§  Preguntas piensa y busca: preguntas cuya respuesta es deducible, pero requiere que se relacionen diversos elementos en el texto y que en algún grado realicen inferencias.

§  Preguntas de elaboración personal: preguntas que toman como referente el texto, pero cuya respuesta no se pueden deducir del mismo; exigen la intervención del conocimiento y/u opinión del lector.

 

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